miércoles, 8 de enero de 2014

AMOR EN EL CAMPO



AMOR EN EL CAMPO

Los maizales le llegaban hasta el pecho
Rodeada de la dorada luz de la mañana
Como si fuera la novia por un sol soñada
Merecedora de los besos por derecho

En su mejilla el otoño rosado
Con su tono maduro ruborizado
En medio de las hojas en el prado
Como  rojas amapolas entre el grano

Sus trenzas largas, sedosas a los lados
Más negras que azabache podrían ser
Con largas pestañas impidiendo  la luz ver
Los verdes  ojos de mirada esperanzados

Seguramente, dije, el cielo no quiso ayudar
Para que donde yo cosecho tú  pudieras brillar
Dejases la paja de tu huerto allí a secar
Para compartir mi cosecha y mi hogar

EL SILENCIO


EL SILENCIO

Hay silencio donde no puede haber ruido
En la fría tumba, en la profundidad del mar
O en el vasto desierto que no se puede cruzar
Ni en la espesa niebla encuentras sonido

Ninguna voz se agita, ninguna vida camina silenciosa
Pero las nubes y las sombras de las nubes vagan libres
Nunca hablaron de su forma deslizante,  caprichosa
Sino en las verdes ruinas de murallas apacibles,

De tierras agotadas, donde el hambre ha habitado
Aunque el hábil zorro o la salvaje hiena llame
Y los murciélagos  permanezcan colgados del tejado

Chillan a eco y murmullan con la muerte al lado
Allí el verdadero silencio, consciente me reclama
Quedando sin ruido para siempre allí atrapado


EL CASTAÑO GIGANTE


EL CASTAÑO GIGANTE

Recuerdo aquel castaño tan alto
Solía creer que sus frondosas ramas
Llegaban más allá del cielo santo
En esa infantil ignorancia de las almas
Cuyo saber es un alegre canto
Más lejos de la verdad, en mi madurez
Que en  la pobreza ignorante de mi niñez


LA POBREZA


LA POBREZA

Recuerdo la casa donde nací
Sin ventana donde dormí
Donde el sol yo nunca vi
La pobreza sobre mí
Hoy estoy de nuevo aquí
Sin saber por qué viví

Recuerdo el limonero
El helecho, el gallinero
Los consejos que nos dieron
Las esperanzas crecieron
Los amigos que se fueron
Los dineros que se perdieron

Recuerdo cuando solía jugar
A  las canicas siempre ganar
En la bodega almacenar
Y los amigos del barrio quedar
Sin bolas para jugar
Qué pena me da el pensar
Lo fácil que era ayudar


domingo, 5 de enero de 2014

MI ALMOHADA



MI ALMOHADA

Estrella brillante, si yo luciera como luces tú
No en solitario esplendor alumbrar  la noche
Mirando con aterradores parpados el derroche
De la paciente Naturaleza que no duerme como tú

Las inquietas aguas arrastrando las algas
Adornan diseminadas las playas de la tierra
O mirando la nueva  máscara que  nos aterra
De nieve blanca sobre las verdes montañas

No, si yo no quiero en ningún momento cambiar
La almohada del pecho hermoso de mí amada
Sintiendo para siempre su dulce subir y bajar

Despierto, disfrutando de su agradable calor
Seguir oyendo el aleteo de su aliento al respirar
Y  así vivir para  siempre, o de repente terminar


Ceneme-5-01-2014

viernes, 3 de enero de 2014

EL OTOÑO



OTOÑO

Estación de nieblas, y frutos maduros
Amigo del alma de un sol agotado
Conspiras con él para llegar cargado
Del fruto de la viña que rodea los muros

Doblando con manzanas los frondosos árboles
Llenar de dulce zumo su tierno  corazón
Hinchar la granada madurando el armazón
Y su sabroso grano calentar de azúcares y soles

Y todavía más, dejas las últimas flores para las abejas
Haces que piensen que los días de calor nunca terminan
El verano ha derretido sus células resinosas, no germinan
¿Quién no te ha visto entre los frutos que recogidos,  dejas?

A veces se busca en el extranjero para encontrar
Que estás sentado en el suelo del granero viejo
Tus cabellos despeinados por el viento, sin espejo
¿Dónde está la primavera con su armonioso cantar?
  
No pienses en ella, tú tienes tu música
Mientras las desiertas nubes se llevan el día
Y tiñen los campos de tostada y roja armonía

Cuando los mosquitos lloran sus muertos con tu frío
Entre los charcos del río, por allí perdidos
O son por tu misteriosa mano sumergidos

Y los corderos balan desde las colinas
El jilguero con su trino come semilla
Y una alondra alborotando en el cielo chilla


Céneme-3-01-2014

LA MELANCOLÍA




LA MELANCOLÍA

Ella habita con la belleza,  belleza que debe morir
Y el júbilo que está siempre en sus labios
Diciéndonos adiós y el doloroso placer al sufrir
Volviéndose veneno, sus consejos sabios

Si, en el mismo templo del placer que mora
Velada melancolía guarda su urna soberana
Aunque nadie vio salir de lengua que atesora
El zumo de alegría, que su fino paladar derrama

Su alma probará la tristeza de su poder
Para quedar  colgada de una nube de trofeos


Céneme-3-01-2014